En Islandia las personas no notan el olor a podrido

El 23 de diciembre de cada año se repite en Islandia la misma tradición. La cual consiste en que restaurantes, calles y negocios de Reikiavik, Kópavogur, Hafnarfjörður y otras ciudades son invadidos por un intenso olor a pescado podrido. Esto a honor de Thorlaco Torhallsson, (el santo patrón de este país insular). Por lo cual termina siendo un plato típico Islandés servido con una guarnición de patatas y nabo hervidos, grasa de cordero derretida y pan dulce de centeno y que da comienzos a la Navidad.

Así ha sido desde hace años. En lugar de dejar que se pudra, la raya se fermenta y se cura durante varios meses. Como el surströmming sueco, el arenque fermentado del Mar Báltico y el rakfisk noruego, esta comida islandesa tiene sus detractores. Las encuestas indican que el número de amantes de esta repulsiva comida centenaria no deja de disminuir. Casi dos tercios de los islandeses se cansaron de su mal olor.

¿Cuáles son las razones ?

Las razones por las que el dos tercios de los Islandeses se cansaron fueron, recambio generacional, transformaciones de las costumbres, la adopción de nuevas actitudes. O, simplemente, puede ser que por razones genéticas a ciertas personas el olor a pescado en general les resulta más fuerte y desagradable que a otras.

Descubrimientos del sentido del olfato

Eso es lo que advierte Rósa Gísladóttir, investigadora de la compañía deCode Genetics y profesora de la Universidad de Islandia, quien, en el estudio más grande de genes olfativos en humanos realizado hasta ahora, descubrió bases materiales detrás de la gran diversidad del “gusto nasal”. Al escanear los genomas de algunos islandeses en busca de variantes que afecten el sentido del olfato, el equipo de Gísladóttir descubrió mutaciones en un gen específico llamado TAAR5, que afecta a la percepción de trimetilamina, compuesto responsable del olor a pescado podrido. “Descubrimos variantes en las secuencias que influyen en la forma en que percibimos y describimos el olor a pescado” cuenta esta científica cuya investigación se publica hoy en la revista Current Biology. “Nuestro sentido del olfato es muy importante para la percepción del sabor. Por eso estas variantes probablemente influyan en si nos gustan o no los alimentos que contienen estos olores”.

Autor : Karen Marcela Vargas Tacha

Editor:  Carlos Pinzón

Código: UUPS- 5

Fuentes:

Michal J.(2011). Mercado De Pescado [Imagen]. Pixabay. https://pixabay.com/es/photos/mercado-de-pescado-mariscos-peces-428058/

El espectador. (2020). Algo huele a podrido en Islandia ¿por qué ciertas personas no lo notan?. El espectador. https://www.elespectador.com/noticias/ciencia/

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