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Halloween 2026 y la inteligencia artificial: los disfraces que imaginaron las IA y los riesgos de subir tu selfie

El Halloween de 2026 dejó una postal inédita: la inteligencia artificial metida hasta la cocina de la celebración. Este año los disfraces se diseñaron pidiéndole ideas a un chatbot, las fotos de terror se produjeron subiendo una selfie a un generador de imágenes y hasta Google celebró con un Doodle animado inspirado en los títeres de sombra (Google, 2026). El 31 de octubre, la conversación tecnológica de la temporada no fue sobre un aparato nuevo, sino sobre cómo la IA generativa cambió la forma de asustarse.

El fenómeno tiene dos caras. En una, la creatividad: las herramientas de IA permiten imaginar caracterizaciones elaboradas, transformar retratos y producir videos temáticos en segundos. En la otra, el riesgo: una investigación de la empresa de ciberseguridad Malwarebytes examinó los sitios que ofrecen videos de Halloween con IA y encontró operadores anónimos, fotos personales que terminan en manos de proveedores externos y cobros que escalan hasta 600 dólares al año (Malwarebytes, 2026).

Esta es la crónica completa del primer Halloween de la era generativa: qué propusieron las IA más usadas, qué encontraron los investigadores de seguridad, cuánto dinero mueve la temporada y qué conviene revisar antes de subir una foto propia o de la familia a cualquier plataforma.

Los disfraces que imaginaron las inteligencias artificiales

La muestra más visible de la temporada la recogió Infobae, que le pidió a dos de las IA más usadas del mundo, Gemini de Google y ChatGPT de OpenAI, que diseñaran listas de disfraces originales para este Halloween (Infobae, 2026). El resultado dice mucho del momento cultural: el miedo que propusieron las máquinas ya no gira solo alrededor de vampiros y zombis genéricos, sino de las ansiedades de la vida digital.

Del listado de Gemini salieron personajes como el glitch de realidad aumentada, un disfraz de ropa urbana con un visor destrozado, cables expuestos y maquillaje que simula píxeles desfasados o una pantalla azul de error, rematado con una luz LED intermitente en un ojo y un letrero en el pecho que anuncia: Error del huésped: conciencia desconectada (Infobae, 2026). La broma es tecnológica y la puesta en escena, pura caracterización.

Gemini también propuso al paciente de terapia criogénica fallida, con bata de laboratorio rasgada, escarcha artificial, cianosis en labios y dedos y lentes de contacto blancos que simulan córneas congeladas, y a la entidad de deepfake o rostro robado, una criatura que intenta imitar un rostro humano sin conseguirlo del todo: máscara hiperrealista pero asimétrica, cosida de forma burda, con un doble juego de ojos o una sonrisa demasiado ancha (Infobae, 2026).

Completaron la lista del chatbot de Google el cirujano de almas, con delantal de quirófano clandestino y frascos de vidrio iluminados con LED; el parásito fúngico humanoide, inspirado en el Cordyceps que popularizó la ficción reciente; y el astronauta de una misión perdida, con traje espacial desgastado y visor teñido de sangre seca (Infobae, 2026).

ChatGPT, por su parte, miró hacia el folclore clásico con relecturas modernas. Su lista incluyó al médico de la peste con su máscara de pico alargado; la muñeca de porcelana rota, con grietas negras recorriendo el rostro y un ojo más abierto que el otro; la novia del cementerio, de vestido deteriorado y ramo marchito; y el jinete sin cabeza, una ilusión óptica con cabeza falsa bajo el brazo (Infobae, 2026).

También aparecieron el poseído de ojos negros, de apariencia normal salvo por los ojos completamente oscuros y las venas marcadas; la criatura del bosque prohibido, con ramas emergiendo de la cabeza y musgo sobre el cuerpo; la enfermera del hospital abandonado; un ser de otra dimensión con tentáculos; y la señal maldita, un personaje con un televisor antiguo por cabeza que muestra interferencias y rostros inquietantes, un guiño al terror analógico (Infobae, 2026).

El patrón que observó Infobae en ambas listas es el dato de fondo: el miedo contemporáneo mezcla el folclore de siempre con la realidad aumentada, los deepfakes y la propia IA. El monstruo de 2026 no viene del castillo; viene del algoritmo (Infobae, 2026).

El encuentro de dos épocas

Hasta hace poco, Halloween era un ejercicio de ingenio manual: disfraces cosidos en casa, máscaras heredadas, calabazas talladas en la cocina y decoraciones armadas con lo que hubiera. Esa tradición no desapareció en 2026, pero este año convivió, por primera vez a escala masiva, con herramientas capaces de generar personajes terroríficos, diseñar vestimentas, transformar fotografías y producir videos con efectos sorprendentes en cuestión de segundos (Expreso, 2026).

Las redes sociales terminaron de fundir los dos mundos. Los filtros de realidad aumentada, las imágenes digitales y los videos generados convirtieron la celebración en una experiencia que ya no se agota en la calle o en la fiesta, sino que se replica en millones de pantallas (Expreso, 2026). El disfraz físico y su versión digital se retroalimentan: muchos de los maquillajes que se vieron este año salieron de una imagen de referencia generada por IA, y muchas de las imágenes más compartidas partieron de una foto real subida a un generador.

El verdadero protagonista sigue siendo la imaginación, como escribió Expreso en su crónica de la fecha; lo que cambió es la caja de herramientas. Y con ella, la lista de preguntas que un usuario debe hacerse antes de crear (Expreso, 2026).

La mecánica creativa es tan simple que explica buena parte del fenómeno. Para obtener un personaje nuevo, basta una descripción escrita: un retrato cinematográfico de un vampiro con ojos rojos, vestimenta gótica y un castillo abandonado de fondo en una noche de Halloween, por ejemplo. La herramienta devuelve una imagen inédita en segundos, sin que el usuario entregue una fotografía personal a cambio (TN, 2026). Esa posibilidad, que hace dos años exigía un ilustrador, hoy está en el mismo buscador del celular.

El ecosistema de código abierto también se sumó a la temporada. Hugging Face, la mayor comunidad de modelos abiertos de IA, detalló proyectos como MonsterHouse, una experiencia de proyección de Halloween construida con herramientas abiertas, pensada para decorar fachadas con criaturas animadas (Tensor Journal, 2026). La idea replicó en pequeño lo que los parques temáticos hacen con mapping profesional: convertir la pared de una casa en una pantalla de sustos.

En la región, la fecha mostró además cómo las celebraciones locales se mezclan con la tecnología global. En Perú, donde el 31 de octubre es también el Día de la Canción Criolla, hubo quienes le pidieron a Gemini que resolviera la logística de la fiesta doble, con lista de reproducción y menú incluidos (ATV, 2026). La IA como organizadora de la celebración, no solo como fábrica de disfraces.

La fiebre de las fotos y los videos de terror generados con IA

El otro gran fenómeno de la temporada fue la transformación de fotos personales. La mecánica es simple: el usuario sube una selfie o una foto familiar a un sitio web y recibe, segundos después, una versión vampírica, zombificada o cinematográfica de sí mismo, lista para las redes (TN, 2026).

Malwarebytes describió el gancho con un ejemplo que circuló por las redes: la zombie love story, un video en el que la pareja del usuario se convierte en zombi, el protagonista baja el arma y el salto final del monstruo termina en un abrazo (Malwarebytes, 2026). El formato combina ternura y susto, y se volvió un viral de la temporada.

La oferta es tentadora por su facilidad: no hace falta saber edición ni maquillaje, basta una foto bien iluminada. Pero esa misma facilidad es la que abrió la puerta a un ecosistema de sitios desconocidos que piden fotos de usuarios, parejas, mascotas e incluso de menores, sin explicar claramente quién las recibe, dónde se guardan ni qué puede hacerse con ellas (TN, 2026).

Operadores anónimos: lo que encontró Malwarebytes

La empresa de ciberseguridad Malwarebytes publicó el 26 de octubre una investigación sobre estos sitios, y su conclusión central es incómoda: en las páginas examinadas no encontraron malware ni phishing, pero tampoco lograron establecer quién opera el servicio ni quién responde por las fotos que la gente sube (Malwarebytes, 2026).

Los sitios se ven profesionales y suenan tranquilizadores. Prometen privacidad, tienen secciones de preguntas frecuentes, políticas de reembolso y hasta casillas de consentimiento para fotos de niños. Pero al rascar la superficie, los investigadores no hallaron nombre de empresa, dirección física ni responsable identificable: apenas un correo de soporte en el mismo dominio del sitio (Malwarebytes, 2026).

Un detalle técnico agrava el panorama: estos sitios declaran apoyarse en proveedores externos de IA para generar los videos. Es decir, el usuario no solo confía sus fotos a la página que las recoge, sino también a empresas terceras que las procesan, sin que quede claro quiénes son ni bajo qué condiciones las conservan (Malwarebytes, 2026).

La advertencia no es abstracta. En su informe Face Value, Malwarebytes documentó que el 10 % de los encuestados afirmó haber sido amenazado con la difusión de contenido íntimo generado por IA con su rostro. Los investigadores aclaran que no encontraron evidencia de que eso esté ocurriendo a través de estos sitios de Halloween, pero el antecedente explica por qué importa dónde se comparten las fotos (Malwarebytes, 2026).

Sobre las promesas de borrado, la posición de los investigadores es de prudencia: los sitios aseguran eliminar los archivos en pocos días y no hay evidencia de que incumplan, pero tampoco existe una forma independiente de verificarlo. Sin un operador identificable, pedir la eliminación de una foto es escribirle a un correo sin rostro (Malwarebytes, 2026).

Fotografía de archivo ilustrativa: un celular con la aplicación de ChatGPT, una de las herramientas usadas para generar
Fotografía de archivo ilustrativa: un celular con la aplicación de ChatGPT, una de las herramientas usadas para generar contenido de Halloween este año. No corresponde a un usuario del mercado colombiano. Por Yacàwotçã, vía Wikimedia Commons, licencia CC BY 2.0.

El botón de Google no es un sello de garantía

Uno de los hallazgos más útiles para el usuario común tiene que ver con el inicio de sesión. Estos sitios usan la ventana real de acceso de Google, de modo que la contraseña se escribe en Google y no en la página del video. Eso es bueno para la contraseña, pero no significa que Google respalde el servicio ni garantice sus políticas de privacidad (Malwarebytes, 2026).

Los investigadores recomiendan pulsar el nombre de la aplicación dentro de la propia ventana de acceso de Google para ver la información del desarrollador. En uno de los sitios revisados, el único contacto registrado era una dirección de Gmail; en otro, el inicio de sesión aparecía a nombre de neon.tech, una empresa legítima de bases de datos y autenticación que solo presta el servicio de acceso y no opera ni avala la página de videos (Malwarebytes, 2026).

La conclusión práctica es directa: el botón de Google identifica la puerta de entrada, no al dueño de la casa. Antes de entrar, conviene saber quién vive adentro (Malwarebytes, 2026).

Armados con un kit de 249 dólares

La investigación destapó además la fábrica detrás de la fachada. En septiembre, Malwarebytes había documentado más de 100 sitios de suscripción construidos con el mismo kit de páginas web de 249 dólares, que promete lanzar un producto de IA en una hora. Con Halloween a la vuelta de la esquina, la misma plantilla reapareció adaptada a los videos de terror (Malwarebytes, 2026).

Las pruebas del reciclaje eran visibles en el código: en un sitio, los responsables ni siquiera habían borrado el contenido de muestra de la plantilla, que incluía una nota oculta indicando que era un sitio de demostración con enlaces provisionales. En otro, quedaban restos de un servicio anterior de videos de rap y baile con IA, con un escenario de lobby de hotel y un estudio de grabación incluidos (Malwarebytes, 2026).

Usar una plantilla no es ilegal ni sospechoso por sí mismo. El punto de los investigadores es otro: una página pulida se puede armar en una hora, así que su apariencia profesional no dice nada sobre la seriedad del negocio que recibirá las fotos (Malwarebytes, 2026).

El cobro: de 9,99 a 600 dólares

El modelo de negocio tampoco se queda atrás. En uno de los sitios examinados, un solo clip de zombis de 15 segundos costaba 9,99 dólares. La página de precios empujaba hacia paquetes mayores que bajaban el valor por video a 2,99 dólares, pero alcanzar esa tarifa exigía gastar 199 dólares en créditos, suficientes para unas 66 películas de zombis. Los planes de suscripción llegaban hasta 600 dólares al año (Malwarebytes, 2026; TN, 2026).

A los precios se sumaban tácticas de presión: cuentas regresivas, avisos en la pestaña del navegador y mensajes sobre cuántas personas habían creado su video ese mismo día (Malwarebytes, 2026).

Y hay una letra pequeña adicional: los propios sitios advierten que la IA puede alterar los rostros, de modo que el resultado quizá no se parezca al usuario. Si el video falla en generarse, los créditos se devuelven; pero si simplemente no gusta el resultado, cada nuevo intento cuesta más créditos. Las suscripciones se renuevan hasta cancelarlas, los planes anuales se cobran de una vez y algunos créditos vencen antes de usarse (Malwarebytes, 2026).

Los menores, el punto más sensible de la temporada

Si hay un lugar donde la advertencia de los investigadores pesa el doble, es en las fotos de los niños. Halloween es, por definición, una fiesta de disfraces infantiles, y los sitios examinados lo saben: piden fotos de menores con el permiso de un padre y algunos hasta incluyen una casilla de consentimiento para tranquilizar al usuario (Malwarebytes, 2026).

Pero una casilla marcada en una página anónima no explica cómo se protegerán esas imágenes, quién las procesará ni cuánto tiempo existirán. La recomendación de los especialistas es tajante: no subir fotografías de niños y adolescentes a servicios cuyo operador no se pueda identificar, y contar siempre con autorización antes de publicar o procesar imágenes de otras personas (Malwarebytes, 2026; TN, 2026).

Para las familias, la alternativa segura es la misma de los adultos: personajes generados desde cero, sin fotos reales de por medio, o el álbum editado en casa. El disfraz digital del niño no necesita su rostro para existir (TN, 2026).

Cómo seguir jugando con menos riesgo

Nada de esto obliga a renunciar a la diversión digital de la temporada. Los especialistas consultados proponen tres caminos, con distintos niveles de exposición (TN, 2026).

El primero y más seguro: generar personajes de terror sin subir fotografías reales. Herramientas como Gemini o ChatGPT permiten crear una escena o un personaje ficticio a partir de una descripción escrita, sin entregar una selfie. El resultado no llevará el rostro del usuario, pero cumple el antojo temático sin ceder datos biométricos (TN, 2026).

El segundo camino es elegir plataformas identificables y revisar sus controles. Adobe, por ejemplo, informa que sus modelos Firefly no se entrenan con el contenido personal de sus clientes. En ChatGPT, el usuario puede desactivar el uso de sus archivos para entrenamiento en Configuración, Controles de datos, desmarcando la opción Mejorar el modelo para todos, aunque eso no impide que los archivos se almacenen como parte del servicio. En Gemini, la actividad se gestiona desde la cuenta de Google (TN, 2026).

El tercer camino es el de siempre: editar localmente. Las aplicaciones de galería del celular permiten oscurecer retratos, subir contraste y aplicar filtros de ambiente, y programas gratuitos como GIMP permiten montajes más elaborados en el computador, sin que ninguna foto salga del dispositivo (TN, 2026).

Malwarebytes añade su propia lista de verificación antes de subir cualquier foto: averiguar quién opera el servicio; leer en la política de privacidad qué proveedores externos reciben los archivos, cuánto tiempo los conservan y si pueden usarse para entrenar modelos; confirmar que existe un procedimiento de eliminación; extremar el cuidado con las fotos de menores y no subir imágenes de otras personas sin su permiso; revisar los datos del desarrollador en la ventana de acceso de Google; ignorar las cuentas regresivas y entender el costo total, incluidos vencimientos y renovaciones; y, al terminar, revisar las conexiones de terceros de la cuenta de Google para retirar los servicios que ya no se usan (Malwarebytes, 2026).

Fotografía de archivo ilustrativa: una fiesta de disfraces de Halloween. No corresponde a una celebración registrada en
Fotografía de archivo ilustrativa: una fiesta de disfraces de Halloween. No corresponde a una celebración registrada en Colombia. Fotografía de la Biblioteca LBJ, por Clusternote, vía Wikimedia Commons, dominio público.

El patrón de plantillas recicladas tiene una consecuencia directa para los próximos meses: el mismo kit que esta temporada vendió videos de zombis puede reaparecer en diciembre vendiendo mensajes navideños personalizados o en febrero con videos de San Valentín (Malwarebytes, 2026). La temática cambia; la mecánica de recolección de fotos, cobros y operadores anónimos permanece. Por eso la lista de verificación de los investigadores no es un consejo de temporada, sino una rutina permanente.

Una última recomendación práctica cierra el círculo: revisar periódicamente las conexiones de terceros de la cuenta de Google y retirar los servicios que ya no se usan. Ese paso no cancela suscripciones ni borra fotos ya entregadas, pero cierra puertas que el usuario abrió quizá sin darse cuenta (Malwarebytes, 2026).

El negocio del miedo, en cifras

La dimensión económica de la temporada explica por qué tantas plataformas se disputan la fecha. La Federación Nacional de Minoristas de Estados Unidos proyecta un gasto de 13.500 millones de dólares en Halloween para 2026, frente a los 13.100 millones de 2025. De ese total, los disfraces concentrarían unos 4.400 millones y las decoraciones, unos 4.300 millones (Expreso, 2026).

La IA ya es parte medible de ese mercado: el 47 % de los consumidores estadounidenses usó herramientas de inteligencia artificial para planificar sus compras de Halloween, según la encuesta de la federación realizada en septiembre de 2026 (Expreso, 2026). La celebración tradicional se convirtió, también, en un escenario más de competencia entre plataformas tecnológicas.

En América Latina el fenómeno convive con las tradiciones propias. En Perú, un análisis de Buzzmonitor sobre 24.643 publicaciones registró alta interacción en las campañas de la temporada con referentes culturales locales, en un país donde el 31 de octubre comparte fecha con el Día de la Canción Criolla (Expreso, 2026).

El Doodle de Google y el cierre de la fiesta

Google selló la fecha con su Doodle anual de Halloween, publicado el 31 de octubre de 2026. La pieza animada de este año se inspira en el arte clásico de los títeres de sombra, con siluetas recortadas que juegan contra la luz, y acompañó la portada del buscador más usado del mundo durante toda la jornada (Google, 2026).

El balance de la temporada es ambivalente. La IA le regaló a Halloween una camada de monstruos nuevos y una fábrica casera de efectos especiales; y al mismo tiempo dejó una lección de higiene digital que vale para todo el año: antes de subir una foto a cualquier plataforma, conviene saber quién la recibe, qué hará con ella y cómo pedir que la borre (Malwarebytes, 2026). La celebración terminó; esas preguntas siguen abiertas. Quien haya compartido una foto esta temporada todavía está a tiempo de revisar sus permisos, pedir la eliminación de sus archivos y desconectar los servicios que ya no necesita.

Fotografía de archivo ilustrativa: calabazas iluminadas en una exhibición de Halloween en Estados Unidos. No corresponde
Fotografía de archivo ilustrativa: calabazas iluminadas en una exhibición de Halloween en Estados Unidos. No corresponde a una celebración registrada en Colombia. Por Mjrmtg, vía Wikimedia Commons, licencia CC0.

Video

Google Doodles. (2026, 31 de octubre). Halloween 2026 Doodle: animación oficial inspirada en los títeres de sombra [Animación]. Google. https://doodles.google/doodle/halloween-2026/

Referencias

Expreso. (2026, 31 de octubre). Halloween, del ingenio humano al terror por la IA: tecnología modifica la celebración. https://www.expreso.com.pe/economia/halloween-del-ingenio-humano-al-terror-por-la-ia-tecnologia-modifica-la-celebracion-estados-unidos-noticia/1327708/

Google. (2026, 31 de octubre). Halloween 2026 Doodle. Google Doodles. https://doodles.google/doodle/halloween-2026/

Infobae. (2026, 30 de octubre). Los 10 disfraces más originales y aterradores para Halloween 2026, según la IA. https://www.infobae.com/tecno/2026/10/30/los-10-disfraces-mas-originales-y-aterradores-para-halloween-2026-segun-la-ia/

Malwarebytes. (2026, 26 de octubre). AI Halloween videos: Who’s getting your photos? https://www.malwarebytes.com/blog/ai/2026/10/ai-halloween-videos-whos-getting-your-photos

TN. (2026, 31 de octubre). Halloween: cuál es el riesgo de usar apps y sitios web desconocidos para hacer fotos con IA. https://tn.com.ar/tecno/novedades/2026/10/31/halloween-cual-es-el-riesgo-de-usar-apps-y-sitios-web-desconocidos-para-hacer-fotos-con-ia/

ATV. (2026, 29 de octubre). ¿Canción Criolla o Halloween? Gemini resuelve la organización de tu fiesta este 31 de octubre. https://www.atv.pe/noticia/cancion-criolla-o-halloween-gemini-resuelve-organizacion-fiesta-31-octubre/

Tensor Journal. (2026, 30 de octubre). Hugging Face detalla MonsterHouse, proyección de Halloween. https://tensorjournal.com/es/noticias/hugging-face-monsterhouse-proyeccion-halloween

Créditos de las imágenes

Mjrmtg. (2024, 19 de octubre). Calabazas talladas en exhibición de Halloween, Wild Adventures, Estados Unidos [Fotografía]. Wikimedia Commons. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Halloween_2024_Jack-%27o-lanterns_5,_Wild_Adventures.jpg Licencia CC0.

Yacàwotçã. (2023, 18 de mayo). Celular con la aplicación de ChatGPT [Fotografía]. Wikimedia Commons. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Smartphone_with_ChatGPT_app_(52917381673).jpg Licencia CC BY 2.0.

Clusternote. (2015, 29 de octubre). Fiesta de disfraces de Halloween inspirada en los Beatles, Biblioteca LBJ [Fotografía]. Wikimedia Commons. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:A_Hard_Day%27s_Night_-_Beatles-inspired_Halloween_Costume_Party_(2015-10-29_20.50.26_by_LBJ_Library).jpg Dominio público.

Mjrmtg. (2024, 19 de octubre). Calabazas iluminadas en exhibición de Halloween, Wild Adventures, Estados Unidos [Fotografía]. Wikimedia Commons. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Halloween_2024_Jack-%27o-lanterns_2,_Wild_Adventures.jpg Licencia CC0.

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