Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial: qué acordaron en Madrid los 20 países firmantes
Veinte países de la comunidad iberoamericana firmaron en Madrid la creación de la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial, un pacto regional para reforzar la soberanía digital y cultural de la región y construir una agenda común en materia de IA. Argentina y Paraguay se abstuvieron, sin bloquear el acuerdo, que salió adelante por consenso., un pacto regional para reforzar la soberanía digital y cultural de la región y construir una agenda común en materia de IA. El acuerdo, cerrado el 3 de noviembre durante la primera Reunión Ministerial Iberoamericana de Transformación Digital e Inteligencia Artificial, se eleva a la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, que se celebra el 4 y el 5 de noviembre en la capital española, para su adopción (La Moncloa, 2026; Abril & González, 2026).
La Cumbre arrancó con la presencia de 22 delegaciones -países participantes, no necesariamente firmantes de cada acuerdo- y con la regulación de la inteligencia artificial como uno de sus temas centrales, en un contexto en el que la región busca dejar de ser un territorio dependiente de tecnologías desarrolladas fuera para convertirse en productor digital con voz propia (El País, 2026; Carpena, 2026). Esto es lo acordado, lo que significa para América Latina y lo que sigue.
¿Qué es la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial?
Según el Gobierno de España, la Alianza es un acuerdo regional de cooperación que busca reforzar la soberanía digital y cultural iberoamericana y construir una agenda común sobre inteligencia artificial. Queda abierta, con carácter voluntario, a la adhesión de los Estados miembros de la Conferencia Iberoamericana, y supone una participación activa, corresponsabilidad y una contribución pública de cada país, que podrá ser financiera o en especie según sus circunstancias y se regulará a través de un modelo de gobernanza común (La Moncloa, 2026).
La iniciativa es el principal resultado en materia digital de la Cumbre y forma parte de los compromisos recogidos en la Declaración de Madrid, rubricada en la reunión ministerial, que expresa una visión compartida sobre los desafíos de la IA y la computación en derechos, sostenibilidad, inclusión, seguridad y privacidad, así como las oportunidades que ofrece en sectores como la salud o la educación (La Moncloa, 2026).
¿Cuáles son los tres ejes del acuerdo?
La Alianza aprobada se estructura en torno a tres líneas de trabajo (La Moncloa, 2026):
- Cooperación para el acceso a datos de calidad, respetando las normas y el control de cada país. Apoyará la creación de un Espacio Iberoamericano de Datos para desarrollar sistemas de IA de interés público. No se plantea como una base regional única, sino como un espacio federado donde cada país decide qué información comparte y bajo qué condiciones.
- Desarrollo de modelos de inteligencia artificial adaptados a las lenguas y necesidades iberoamericanas, para mejorar la representación del español, el portugués, otras lenguas oficiales y las lenguas indígenas en los casos de uso que se desplieguen en administraciones públicas, ciudadanía, universidades, centros de investigación y empresas. Se trabajará sobre una base tecnológica compartida que permita adaptaciones nacionales, tomando como activos iniciativas previas como la familia de modelos ALIA en castellano, AMALIA en portugués, LATAM GPT impulsado por Chile y SoberanIA de Brasil.
- Colaboración en capacidades de computación para apoyar aplicaciones útiles para investigadores, administraciones y empresas, ordenando los recursos disponibles y conectando oferta y demanda, sin necesidad de crear una nueva infraestructura regional.
¿Quién firmó la Alianza y qué peso político tiene?
Las decisiones de la comunidad iberoamericana se adoptan por consenso: no hace falta que todos los países las suscriban, basta con que ninguno se oponga. En ese marco, la Alianza de Inteligencia Artificial salió adelante con la firma de los ministros de 20 países y la abstención de Argentina y Paraguay, según informó El País (Abril & González, 2026).
El secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, calificó la Alianza como “la iniciativa más importante” aprobada por la comunidad desde su creación en 1991, porque busca un enfoque común ante uno de los mayores desafíos de la humanidad. Su advertencia central fue lingüística y cultural: “El punto crítico ya no es cuánto se habla en español, sino cuánto se piensa en español”, dijo, al señalar que si el desarrollo de la IA se hace en inglés o en chino, el español y el portugués quedarán como lenguas de traducción y no de conocimiento (Abril & González, 2026).
Óscar López añadió una lectura económica: además de su dimensión cultural y regulatoria -los países iberoamericanos buscan una tercera vía entre la falta de reglas del mercado estadounidense y lo que describen como sobrerregulación europea-, la Alianza sirve para “democratizar la supercomputación” y permitir el acceso a ella de países que por sí solos no podrían permitírselo. El Gobierno de España ya inició los trámites para contribuir con dos millones de euros a la puesta en marcha del mecanismo, según fuentes gubernamentales citadas por El País (Abril & González, 2026).

¿Qué compromisos recoge la Declaración de Madrid?
En la declaración, los países acuerdan “situar a las personas en el centro”, de modo que “los derechos y libertades reconocidos en el mundo analógico” sean “respetados también en los entornos digitales”. Se comprometen además a adoptar la IA de manera “sostenible y responsable”, promoviendo la ciberseguridad y entornos digitales adecuados a cada edad y libres de sesgos (La Moncloa, 2026).
El objetivo declarado es que el desarrollo y el uso de la IA estén “al servicio de las personas”, con respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales, una meta que los países firmantes no contraponen a la innovación, sino que presentan como condición complementaria para generar confianza en la tecnología y ampliar sus beneficios económicos y sociales (La Moncloa, 2026).
Durante la misma reunión, los países validaron los Estándares Iberoamericanos de Protección de Datos y de Identificación e Interoperabilidad en Servicios de Gobierno Digital, elaborados por la Red Iberoamericana de Protección de Datos y el Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD). Se trata de marcos de referencia no vinculantes que ofrecen orientaciones concretas para su aplicación, con pleno respeto a los marcos jurídicos y a las prioridades nacionales de cada país (La Moncloa, 2026).
¿Por qué importa para América Latina?
El ministro español para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, anfitrión del encuentro, planteó a la región una disyuntiva directa: decidir si quiere actuar “como granja de datos, como cliente dependiente o como productor digital soberano”. En su intervención en el Foro Digital Iberoamericano, celebrado en la Real Fábrica de Moneda y Timbre, López recordó que el español, el portugués y el resto de lenguas oficiales e indígenas suman más de 850 millones de hablantes, que Iberoamérica concentra el 14 % del tráfico global de soluciones de IA y que, sin embargo, los grandes modelos de inteligencia artificial siguen entrenados predominantemente en inglés (Carpena, 2026).
En ese contexto, el ministro defendió que la región puede contribuir a cerrar la brecha tecnológica entre el Norte y el Sur y liderar, junto a Europa, una “tercera vía digital humanista, multilateral, sostenible y confiable”, frente a los modelos tecnológicos de Estados Unidos y China. Tras la reunión ministerial, López resumió el acuerdo así: “Iberoamérica apuesta hoy por una IA soberana, ética, abierta y confiable […] una IA al servicio de las más de 700 millones de personas que viven en Iberoamérica” (Carpena, 2026; La Moncloa, 2026).
El secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, reclamó por su parte que la región no se limite a utilizar tecnologías diseñadas en otros mercados: “Que no le suceda como con la revolución industrial, a la que llegamos tarde; no podemos repetir este error con la digital”. Allamand alertó de la doble dimensión de una tecnología que “puede generar grandes beneficios, pero también grandes estragos y que tiene la capacidad de volverse contra sus propios creadores, lo que obliga a establecer mecanismos de control y gobernanza”, e insistió en que el verdadero terreno en el que se juega el futuro de la IA es el de la regulación (Carpena, 2026).
En la presentación de los acuerdos, Allamand añadió que Iberoamérica quiere construir “una posición soberana que permita decidir sobre las tecnologías a utilizar sin imposiciones; que facilite comprender los criterios y orientaciones con que funcionan; que haga posible adaptarlas a nuestras necesidades; que favorezca el aprovechar sus beneficios y minimizar los riesgos y que asegure nuestra participación en la definición de las reglas que condicionarán su desarrollo” (La Moncloa, 2026).
Vale anotar que los estándares de protección de datos y de identificación digital validados en la reunión ministerial no son vinculantes: funcionan como marcos de referencia que cada país puede adoptar de manera voluntaria, respetando sus propios marcos jurídicos. Su utilidad práctica estará en dar a las administraciones de la región orientaciones comunes para interoperar servicios de gobierno digital y proteger los datos de la ciudadanía con criterios compartidos (La Moncloa, 2026).

¿Quiénes asistieron a la Cumbre y quiénes no?
La XXX Cumbre Iberoamericana arrancó en Madrid con la presencia de 22 delegaciones. Entre las ausencias destacadas están la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el recién reelegido presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Sí asistió el presidente argentino, Javier Milei, apenas dos semanas después de haber llamado “impresentable dictador” al anfitrión, Pedro Sánchez (El País, 2026).

Durante la inauguración, Sánchez defendió la creación de alianzas en un momento en el que “demasiados países llegan a la misma conclusión desafortunada de que para protegerse hay que cerrarse”. El Rey Felipe VI pidió que la cumbre se traduzca en una mayor “influencia política del espacio iberoamericano en el mundo” e hizo un llamamiento a responder “con una voz armónica” a los retos del nuevo siglo y a seguir apoyando estas cumbres “como contrapunto a las tensiones y rivalidades” (El País, 2026).
Una de las sorpresas de la jornada fue la llegada sin anuncio previo del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, que aterrizó en Madrid para participar en varias reuniones de alto nivel en los márgenes de la cumbre. Además de la IA, los ejes de debate de la cita son la sostenibilidad y el medioambiente, la innovación y la inclusión social, y la infancia y la juventud (El País, 2026).
En total, solo diez de los 22 mandatarios estarán en la capital española: los de Andorra, Portugal, Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Guatemala, Honduras y República Dominicana, además de España. El último en cancelar fue el presidente paraguayo Santiago Peña, que tenía previsto intervenir en el foro empresarial y acudir a una audiencia con el Rey (Abril & González, 2026).
Antes del arranque, Sánchez habló de la importancia de regular la IA en un espacio multilateral durante un conversatorio con los presidentes de Costa Rica, Laura Fernández; República Dominicana, Luis Abinader; Portugal, Luís Montenegro; y Bolivia, Rodrigo Paz, en la clausura del XVI Encuentro Empresarial Iberoamericano, un acto presidido por el Rey en la plaza de toros de Las Ventas. Allí subrayó la necesidad de que “países medianos” articulen acuerdos sobre el impacto de la IA en los procesos productivos, las cadenas de suministro, los recursos y el mercado laboral, y pidió huir del “ensimismamiento” frente a desafíos como la emergencia climática, la inteligencia artificial o la movilidad formativa de los jóvenes (Infobae, 2026).
El Foro Digital Iberoamericano, celebrado por la mañana en la Real Fábrica de Moneda y Timbre, sirvió como espacio de debate técnico previo, con la participación de referentes globales en derechos digitales, ciberseguridad y gobernanza digital, además de los altos representantes de los países competentes en transformación digital (La Moncloa, 2026).
¿Qué más se discutió en el Foro Digital Iberoamericano?
El Foro Digital Iberoamericano, que sirvió de antesala técnica a la Cumbre, reunió a representantes de los 22 países, organismos internacionales, empresas tecnológicas, instituciones académicas y sociedad civil en cuatro ponencias y cuatro paneles dedicados a derechos digitales y protección de menores, conectividad y ciberseguridad, administración digital e inteligencia artificial (Carpena, 2026; La Moncloa, 2026).
En el panel de conectividad y protección de infraestructuras críticas, moderado por el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Antonio Hernando, la ministra de Industria, Energía y Minería de Uruguay, Fernanda Cardona, defendió que las infraestructuras deben contribuir a reducir las brechas sociales y territoriales y reclamó que los centros de datos se conciban como proyectos vinculados al desarrollo de los territorios, el empleo y el conocimiento, y no únicamente como inversiones empresariales. El presidente de Hispasat, Pedro Duque, destacó el papel de los satélites para extender la conectividad, mientras que el fundador de Ideaded, Eduard Puig, advirtió de la importancia estratégica del hardware y los semiconductores (Carpena, 2026).
La protección de los derechos humanos en el entorno digital tuvo como voz destacada a la activista mexicana Olimpia Coral, promotora de la Ley Olimpia contra la violencia digital en México, quien reclamó situar los derechos de las personas por encima de los intereses económicos de las plataformas: “No estoy en contra de la innovación tecnológica, pero no a cualquier precio, no por encima de los derechos humanos”. La agenda incluyó también la regulación global de la IA y la implementación de mecanismos de verificación de edad para proteger a los menores en el entorno digital (Carpena, 2026).
¿Qué otros acuerdos salen de la Cumbre de Madrid?
La declaración final, negociada hasta la última coma, recoge otros resultados tangibles además de la Alianza de IA: la Carta Iberoamericana de Cuidados y Apoyos, la Red Iberoamericana de Reducción de Riesgos de Desastres -que pondrá en contacto los sistemas nacionales de protección civil ante emergencias y creará un fondo para catástrofes- y la Carta de Movilidad Académica, que facilitará el reconocimiento mutuo de estudios y titulaciones con una red similar al sistema Erasmus europeo (Abril & González, 2026; Infobae, 2026).
Que haya declaración final no es un logro menor: la anterior cumbre, celebrada en Cuenca (Ecuador) en 2024, se cerró por primera vez en 33 años sin un comunicado conjunto, en medio del desacuerdo por la condena del bloqueo de Estados Unidos a Cuba. En esta edición, la diplomacia española logró una fórmula de mínimos que, sin mencionar expresamente a Cuba, resultó aceptable para todos, tras sortear también diferencias sobre igualdad de género y desarrollo sostenible. Los cancilleres debían dar el visto bueno al texto para que los líderes lo rubricaran durante la cumbre (Abril & González, 2026).
¿Cómo queda Iberoamérica frente a Estados Unidos, Europa y China?
El tablero global de la IA está dominado por tres modelos: el estadounidense, con pocas reglas y dominio de las grandes empresas tecnológicas; el europeo, con una regulación pionera pero criticada como sobrerregulación; y el chino, con fuerte control estatal. Frente a ellos, los países iberoamericanos plantearon en Madrid construir una posición propia: una “tercera vía digital humanista, multilateral, sostenible y confiable”, en palabras de Óscar López, apoyada en el peso demográfico y lingüístico de la región (Abril & González, 2026; Carpena, 2026).
Los argumentos de fondo son dos. El primero es la dependencia tecnológica: si la región se limita a consumir modelos entrenados en otros idiomas y con otros contextos culturales, sus administraciones, empresas y ciudadanía quedarán usando herramientas que no representan sus prioridades. El segundo es la oportunidad: con más de 850 millones de hablantes y el 14 % del tráfico global de soluciones de IA, Iberoamérica tiene escala suficiente para desarrollar capacidades propias si coordina datos, talento y cómputo (Carpena, 2026).
La Alianza es, en ese sentido, el primer intento institucional de la región de pasar del discurso a los mecanismos concretos: un espacio federado de datos, modelos entrenados con corpus iberoamericanos y acceso compartido a supercomputación. Su prueba de fuego será la adhesión efectiva de los países y los recursos que cada uno ponga sobre la mesa (La Moncloa, 2026).
¿Qué es la Cumbre Iberoamericana y desde cuándo existe?
La Conferencia Iberoamericana es el espacio multilateral que reúne a los 22 países de lengua española o portuguesa de Europa y América. Su cumbre de líderes se celebra desde 1991 y sus decisiones se adoptan por consenso, lo que históricamente la ha obligado a negociar textos capaces de acomodar gobiernos de signos ideológicos opuestos (Abril & González, 2026).
Las últimas ediciones muestran lo difícil que se ha vuelto ese consenso. En la cumbre de 2023 en Santo Domingo (República Dominicana), el choque fue la guerra de Ucrania: las negociaciones para alcanzar una posición común obligaron a una redacción singular que pedía “paz completa” y respeto por la “integridad territorial de los Estados”, sin mencionar a Ucrania. Y en la de 2024 en Cuenca (Ecuador), la cita se cerró por primera vez sin declaración final, tras el desacuerdo en torno a una propuesta presentada por Cuba sobre el embargo estadounidense (Abril & González, 2026).
Por eso la presidencia española llegó a Madrid con un trabajo previo de dos años: casi 30 reuniones ministeriales y foros con 35 declaraciones consensuadas, según fuentes de La Moncloa citadas por El País, un andamiaje que explica que la Alianza de IA llegara a la cumbre ya acordada a nivel ministerial (Abril & González, 2026).
¿Qué sigue después del acuerdo?
El documento de la Alianza se eleva a la Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno para su adopción, y a partir de ahí quedará abierto a la adhesión voluntaria de los países iberoamericanos, con una contribución pública que cada Estado definirá según sus circunstancias. Estos acuerdos se enmarcan, además, en los esfuerzos de implementación de la Carta Iberoamericana de Principios y Derechos en los Entornos Digitales (CIPDED), cuyos trabajos la Reunión Ministerial decidió continuar impulsando (La Moncloa, 2026).
Para América Latina, y en particular para países como Colombia que hacen parte de la Conferencia Iberoamericana, el acuerdo abre la puerta a participar en el Espacio Iberoamericano de Datos, en el desarrollo de modelos de lenguaje entrenados con corpus regionales y en mecanismos compartidos de capacidad de cómputo, tres frentes en los que la región parte con desventaja frente a Estados Unidos y China, pero con un activo difícil de replicar: cientos de millones de hablantes de las mismas lenguas (Carpena, 2026; La Moncloa, 2026).
En paralelo, la Cumbre deja señales de hacia dónde va la conversación regulatoria regional: derechos digitales con rango de carta de principios, estándares comunes de protección de datos y de identificación digital, verificación de edad para proteger a los menores y una lectura compartida de que la IA debe desarrollarse “al servicio de las personas”. Para los países latinoamericanos que, como Colombia, construyen en estos meses sus propios marcos nacionales de IA, los acuerdos de Madrid ofrecen referentes técnicos y políticos diseñados en la región y en sus lenguas (Carpena, 2026; La Moncloa, 2026).
Vea el video oficial de la SEGIB sobre el acuerdo
La Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) publicó este video oficial sobre la creación de la Alianza:
Referencias
Abril, G., & González, M. (2026, 4 de noviembre). España salva el consenso iberoamericano con una declaración final de mínimos. El País. https://elpais.com/espana/2026-11-04/espana-salva-el-consenso-iberoamericano-con-una-declaracion-final-de-minimos.html
Carpena, M. (2026, 4 de noviembre). Iberoamérica busca una voz propia en la revolución de la IA a través de la soberanía y la gobernanza digital. El Español. https://www.elespanol.com/invertia/disruptores-americas/20261104/iberoamerica-busca-voz-propia-revolucion-ia-traves-soberania-gobernanza-digital/1003744436565_0.html
El País. (2026, 5 de noviembre). Cumbre Iberoamericana: 22 países a la búsqueda de un acuerdo de regulación sobre la inteligencia artificial. El País. https://elpais.com/expres/2026-11-05/cumbre-iberoamericana-22-paises-a-la-busqueda-de-un-acuerdo-de-regulacion-sobre-la-inteligencia-artificial.html
Infobae. (2026, 4 de noviembre). Sánchez insta a los estados iberoamericanos a alcanzar un acuerdo para regular la Inteligencia Artificial. Infobae. https://www.infobae.com/america/agencias/2026/11/04/sanchez-insta-a-los-estados-iberoamericanos-a-alcanzar-un-acuerdo-para-regular-la-inteligencia-artificial/
La Moncloa. (2026, 3 de noviembre). Los países iberoamericanos acuerdan en Madrid la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial. https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/transformacion-digital-y-funcion-publica/paginas/2026/031126-alianza-iberoamericana-ia.aspx
SEGIB. (2026, 3 de noviembre). Los países iberoamericanos acuerdan crear la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=K1p357Bs-8w
