Sistema de crédito social del Gobierno Chino

El Gobierno chino busca imponer un clima de mayor confianza que revierta las trampas e “inmoralidades” que han proliferado en el gigante asiático, para ello han venido trabajando en un sistema de crédito social el cual se basa en listas negras. 

Acabar en una lista negra puede ser debido a varios motivos. Uno de los más habituales es, por ejemplo, el mal comportamiento en aviones o trenes. En las redes sociales chinas se han repetido las quejas contra personas que ocupan asientos erróneos y no los quieren ceder, o pasajeros que agreden a conductores de autobús, con consecuencias fatales. Las listas negras del sistema de crédito social chino actúan contra estas personas: en caso de mal comportamiento en un avión, por ejemplo, el individuo puede acabar en una lista negra que le impedirá coger vuelos durante una extensión de tiempo concreta.

Pero este sistema no sólo afecta a los ciudadanos individuales, sino también a las empresas e incluso a los funcionarios y gobiernos locales. El Gobierno chino lo ha planteado como un mecanismo que puede ayudar a luchar contra la corrupción y conseguir más transparencia.

La lista negra más importante actualmente es una destinada a aquellos que incumplen órdenes judiciales, como el pago de multas o deudas. En este caso, los afectados tienen prohibido, entre otras cosas, comprar productos de lujo o billetes en primera clase. 

Otra de las características principales de esta lista negra es que los nombres de los incluidos en ella son públicos. Cualquiera puede ver si la persona a la que va a contratar (o la empresa con la que va a trabajar) está en ella. Es una medida que pretende hacer pasar vergüenza pública a los infractores, con el ánimo de que no vuelva a repetirse.

En realidad este sistema todavía no existe a nivel nacional, sino que están haciendo diversas pruebas a nivel local (tanto en ciudades grandes como Hangzhou o Chengdu, como en más pequeñas), por lo que deberíamos hablar de varios sistemas o programas. 

PÓLEMICA

Un caso polémico que saltó en relación a esta lista negra fue el de un joven al que, habiendo sacado una alta nota en el examen de acceso a la universidad, no dejaron ir al centro privado que había escogido, ya que su padre estaba en esta lista negra por moroso.

Sistemas de crédito social en empresas privadas

No solo el gobierno chino se ha ocupado del crédito social. Algunas empresas tecnológicas privadas de China también lo han hecho, impulsadas por una iniciativa para fomentar el desarrollo de un sistema de calificación crediticia personal similar al sistema de puntaje FICO en los Estados Unidos. Quizás el más conocido de estos sistemas es el Sesame Credit, desarrollado por Ant Financial Group, una filial de El gigante del comercio electrónico Alibaba. Sesame Credit combina elementos de un tradicional sistema de calificación crediticia con componentes de un esquema de fidelización. Calcula una puntuación de entre 350 puntos y 950 puntos basados ​​en datos en cinco categorías principales: 

(1) historial de crédito, historial o registros de pagos pasados ​​de crédito;

(2) tendencias de comportamiento, refiriéndose a la conducta de alguien al hacer compras, procesar pagos, liquidar cuentas y manejo de sus finanzas; 

(3) capacidad de cumplir acuerdos, lo que significa tener ingresos económicos y bienes personales; 

(4) información personal, referida a la cantidad de información verificable y confiable sobre sí mismo

(5) relaciones sociales, refiriéndose al grado en que uno interactúa socialmente y cómo se comporta en la plataforma.

Cada uno de estas categorías aportan un porcentaje a la calificación del Crédito Sésamo; 35%, 25%, 20%, 15% y 5% respectivamente. Los algoritmos permanecen confidenciales. Además, la plataforma proporciona poca información sobre qué acciones específicas alterarían el puntaje y hasta qué punto.

La pregunta más amplia sigue siendo es si el Sistema de Crédito Social es, o tiene el potencial de convertirse, en la pesadilla orwelliana que muchos temen que sea: una máquina omnisciente que aspira en cantidades masivas datos que los individuos generan a medida que avanzan a través de sus vidas,para entregar una puntuación cuantificada que crea una ideología consumista; una camisa de fuerza para todos los ciudadanos chinos. Indudablemente el partido político cree mentalmente en la ingeniería social sobre la base de la ciencia del sistema.

También utiliza estrategias nacionales de big data e inteligencia artificial explícitamente que pretenden el uso ampliado de sistemas automatizados basados ​​en datos para el control social.

Autor: Diego. A Reyes M.

Código: UCP2-5

Editor: Carlos Pinzón

Connor, H._(2017)_.A New Credit Paradigm in China Recuperado de: https://bloom.co/berd/new_credit_paradigm_china.pdf

Creemers, R._(2019)_.China’s Social Credit System: An Evolving Practice of Control Recuperado de: http://www.iberchina.org/files/2018/social_credit_china.pdf

Mediamodifier._(2016) Recuperado de:https://pixabay.com/es/users/mediamodifier-1567646/

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