Conoce el backface tras la computación cuántica.

Con la constante evolución de la tecnología se ha logrado reducir el tamaño de los transistores para producir microchips cada vez más diminutos, gracias a esto se logra una mayor velocidad, hay un limite en el cual dejan de funcionar correctamente. Cuando se reduce a escala de nanómetros, los electrones no pueden circular correctamente por los canales. A esto se le denomina efecto túnel. De esta manera obteniendo computación cuántica.

Las partículas clásicas no pueden atravesar un obstáculo y por consiguiente rebotan. Pero cuando se trata de electrones existe la posibilidad de que una parte pueda atravesar las paredes si son lo suficientemente delgadas, ya que estos son partículas cuánticas y se comportan como ondas; gracias a esto la señal puede pasar por canales por donde no debería funcionar dejando sin funcionamiento el chip.

En consecuencia, la computación digital tradicional no tardaría en llegar a su límite, ya que se aproxima la llegada limite en medidas de nanometros. Surge entonces la necesidad de descubrir nuevas tecnologías y es ahí donde la computación cuántica entra en escena.

Historia:

Paul Benioff expuso su teoría en 1981 esta consiste en aprovechar las leyes cuánticas en el entorno de la computación. En vez de trabajar a nivel de voltajes eléctricos, se trabaja a nivel de cuanto (valor mínimo que se puede tomar en Física) En la computación digital, un bit solo puede tomar dos valores: 0 o 1. En cambio, en la computación cuántica, intervienen las leyes de la mecánica cuántica, y la partícula puede estar en superposición coherente: puede ser 0, 1 y puede ser 0 y 1 a la vez (dos estados ortogonales de una partícula subatómica). Eso permite que se puedan realizar varias operaciones a la vez, según el número de cúbits; logrando computación cuántica.

Cúbits:

Cúbits indica la cantidad de bits que pueden estar en superposición. Con los bits convencionales, si se tenía un registro de tres bits, había solo ocho valores posibles y el registro solo podía tomar uno de esos valores. En cambio, si se tenía un vector de tres cúbits, la partícula puede tomar ocho valores distintos a la vez gracias a la superposición cuántica. Así, un vector de tres cúbits permitiría un total de ocho operaciones paralelas. Como cabe esperar, el número de operaciones es exponencial con respecto al número de cúbits.

Un computador cuántico de 30 cúbits equivaldría a un procesador convencional de 10 teraflops (10 millones de millones de operaciones en coma flotante por segundo), actualmente la supercomputadora summit tiene la capacidad de procesar 200 petaflops, teniendo así una idea del gran avance de la computación cuántica.

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Autor: Ericxon Daniel Burgo Correa

Editor: Carlos Pinzón

Código: UCP1

Fuente:

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